La cultura rara vez ocupa el centro de las campañas presidenciales. Sin embargo, detrás de las propuestas de Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella existen diferencias profundas sobre el papel que debe cumplir el sector cultural en Colombia.
Mientras De la Espriella propone convertir la cultura en una gran industria creativa capaz de generar riqueza, empleo y exportaciones, Cepeda plantea consolidarla como un derecho ciudadano, una herramienta de cohesión social y un motor de desarrollo territorial.
La discusión no es menor. En un país donde el sector cultural ha tenido históricamente uno de los presupuestos más bajos dentro del Estado, las decisiones del próximo gobierno podrían definir el rumbo de artistas, gestores culturales, bibliotecas, museos, archivos, patrimonios y economías creativas durante los próximos años.
¿Qué propone Iván Cepeda para la cultura en Colombia?
La apuesta cultural de Iván Cepeda parte de una idea central: la cultura no debe entenderse únicamente como una actividad económica, sino como un derecho que fortalece la democracia, la diversidad, la memoria y la calidad de vida de las personas.
Su programa plantea mantener los niveles de inversión pública alcanzados durante los últimos años y profundizar políticas orientadas a ampliar el acceso a bienes y servicios culturales en todo el territorio nacional.
La propuesta se organiza alrededor de seis ejes: formación artística y cultural, infraestructuras culturales para la vida, economías culturales populares y solidarias, patrimonios activos y memoria, cultura de paz y fortalecimiento de la presencia de la cultura colombiana en el mundo.
Uno de sus compromisos más importantes es impulsar el Estatuto del Artista, una iniciativa que busca reconocer el trabajo cultural como una actividad laboral con derechos, protección social y mejores condiciones de contratación.
También propone fortalecer bibliotecas, teatros, museos, archivos y espacios culturales comunitarios, así como ampliar los llamados Puntos de Cultura para que organizaciones culturales de base puedan acceder a recursos públicos y desarrollar proyectos en sus territorios.
La diversidad cultural ocupa un lugar central en su propuesta. El programa plantea fortalecer las expresiones culturales afrocolombianas, proteger las culturas y lenguas de los pueblos indígenas y reconocer los saberes ancestrales y patrimonios bioculturales como parte de la riqueza estratégica del país.
En materia económica, Cepeda plantea fortalecer las economías culturales populares, comunitarias y asociativas. Su visión prioriza el acceso a financiación para pequeños creadores, colectivos culturales y organizaciones territoriales, integrando la cultura a estrategias de desarrollo local y economía solidaria.
La propuesta también otorga relevancia a la dimensión internacional de la cultura. El candidato plantea fortalecer la presencia de Colombia en escenarios multilaterales, profundizar los intercambios culturales con América Latina, África, Asia y Europa y consolidar la cooperación cultural internacional como una herramienta de desarrollo, diversidad y construcción de paz.
La memoria histórica y la cultura de paz aparecen igualmente como componentes estructurales de su propuesta, con énfasis en el reconocimiento de las víctimas, la preservación de archivos históricos y la promoción del diálogo social.
¿Cuáles son las propuestas de Abelardo de la Espriella para la cultura?
La visión cultural de Abelardo de la Espriella se concentra en convertir la cultura en una industria capaz de generar crecimiento económico, empleo y exportaciones.
Su propuesta toma como referencia países como Corea del Sur y Turquía, que han logrado posicionar globalmente sus industrias audiovisuales, musicales y de contenidos como sectores estratégicos de sus economías.
Por ello plantea destinar cerca de 125.000 millones de pesos anuales a mecanismos de capital semilla y coinversión para proyectos creativos, fortalecer los incentivos para la formalización laboral y promover la propiedad intelectual como uno de los principales activos económicos del país.
Su programa se organiza en cinco grandes ejes: reorganización institucional del sector, fortalecimiento económico de los creadores, impulso a las exportaciones culturales, protección del patrimonio y formación de nuevas generaciones mediante arte, historia, tecnología y bilingüismo.
Sin embargo, la propuesta cultural de De la Espriella convive con otro de los pilares centrales de su programa de gobierno: una reducción significativa del tamaño del Estado.
El candidato ha defendido la eliminación o fusión de ministerios y entidades públicas como parte de una estrategia de austeridad y reorganización institucional. Aunque no ha planteado explícitamente la desaparición del Ministerio de las Culturas, su propuesta abre interrogantes sobre el papel que tendría el Estado en la financiación de bibliotecas, museos, archivos, programas de estímulos y proyectos culturales territoriales. Diversos analistas han señalado que uno de los principales desafíos de su modelo será explicar cómo se fortalecerán las industrias culturales mientras se reduce simultáneamente la estructura estatal encargada de promoverlas y financiarlas.
Una de las propuestas más concretas y novedosas de De la Espriella en este campo es la creación del llamado ‘Pase mi Cultura’, un instrumento para incentivar y dinamizar el consumo cultural entre jóvenes de 18 y 19 años. El candidato no detalló públicamente el mecanismo de operación, pero lo enmarca dentro de la lógica de activar la demanda interna como palanca para sostener la oferta creativa del país.
Dos modelos para un mismo sector
Las diferencias entre ambos candidatos van más allá de los programas culturales específicos.
Mientras Iván Cepeda concibe la cultura como un derecho, una herramienta de inclusión social, diversidad, memoria y desarrollo territorial, Abelardo de la Espriella la entiende principalmente como una actividad económica con potencial para generar riqueza y empleo.
Cepeda propone fortalecer la institucionalidad cultural, ampliar la presencia del Estado en los territorios y consolidar las economías culturales comunitarias. De la Espriella apuesta por una cultura orientada al mercado, las industrias creativas, la inversión privada y la exportación de contenidos.
La discusión de fondo, entonces, no parece ser si la cultura debe fortalecerse o no, sino qué papel debe ocupar en el país que los colombianos quieren construir durante los próximos años.
Quién es y qué propone Abelardo de la Espriella
Este es el perfil de 'outsider' colombiano que obtuvo más de 10 millones de votos en la primera vuelta a la presidencia. Tiene una experiencia como abogado y nunca ha estado en un puesto de representación pública, pero ha logrado conectar con los colombianos como no lo han hecho muchos políticos de trayectoria. Esto es lo que que propone Abelardo de la Espriella:
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